viernes, 27 de junio de 2014

MUNDIAL BRASIL 2014






ADMIRACION  ENTRE SOMBRAS DE RECTITUD


Por Sofía Flores


Terminada la etapa clasificatoria de los grupos es alentador y admirable percibir un resurgimiento del futbol en naciones sin  mucha historia brillante en este deporte , acabamos de  presenciar  un futbol de equipo donde no hay una estrella especial , en todo caso todos son estrellas , todos son importantes , una formula muy opacada por la simpatía y el brillo de ciertos talentos muy merecedores de este don , pero quitándole al futbol un ingrediente precioso del trabajo en equipo como , coordinación y entendimiento entre todos los elementos, a fin de conjugarlos en una sola fórmula para llegar a un resultado satisfactorio , podemos idolatrar o admirar la cualidades innatas de un Messi , Mueller, Suarez o Neymar , pero ellos necesitan de los elementos sincronizados que son el equipo en sí .


Entre estos  equipos podemos admirar la dirección técnica de USA, Argelia, Costa Rica, hasta de Irán quien aunque no clasifico también nos ha demostrado  un valioso juego de equipo , asimismo la clasificación ha permitido vislumbrar en las demás selecciones campeonas de trayectoria, un aviso importante de innovar continuamente sus cuadros con jugadores jóvenes en potencia y no esperanzarse tanto en las estrellas algunas vigentes y otras dando lo último de si antes de extinguirse,  recordemos a Pele participando en su primer mundial a los 17 años .


Una clasificación en donde la tecnología hizo al fin su aporte  para dar una mayor claridad a la jugadas polémicas, pero si el fin de la FIFA  también era ser imparciales y justos, hay una gran problemática  en ella, porque  esto debería hacerse desde los cimientos de sus propio reglamento, no pueden impartir  justicia a ciertos casos, a los que generan escándalo, o afectan algunos intereses, se es justo con todos o con nadie.


Se aplica una severa sanción contra un jugador por morder a otro, esto es sancionable por todos los ángulos, pero el precio de la sanción no puede servir hipócritamente para demostrar una rectitud en ese punto, pero dejando innumerables casos de injusticias bien tapadas silenciosamente.


Por ejemplo los controles antidoping se hacen después de cada partido y si hubo alguno o algunos jugadores con sustancias no permitidas, solo se le sanciona a estos, pero el equipo  contrario se perjudica y allí queda, eso no les interesa a la FIFA.       Esto  es injusto.

Un mal arbitraje a vista y paciencia de la FIFA se pasa por alto durante todo el partido, después posiblemente le sancionaran al árbitro,  pero en ese juego se cometió una serie de injusticias y no se busca rectificar ni resarcir esa falta con el equipo perjudicado.     Esto es injusto.

En el mundial Alemania 2006 Zidane en pleno partido derribo a un jugador intencionalmente y fue retirado del campo , esto fue correcto ,pero no se buscó para Zidane el ensañamiento hostil y la venganza  de una sanción drástica a futuro, por el contrario fue premiado como el mejor jugador del certamen, en cambio esta actitud tan benévola  se transforma con Luis Suarez a quien si le ponen una serie de sanciones , lo más razonable hubiera sido una tarjeta roja del árbitro  o de lo contrario la suspensión del siguiente partido y hasta una multa, pero los sentimientos fueron más allá.   Esto para cualquiera lo hace ver como algo personal de la FIFA o de ciertos integrantes de la FIFA afectados por el retiro tan efímero del equipo italiano, quedándoles solo la venganza.  

Las sanciones deben ser justas, razonables y oportunas, dejando la bilis en su lugar, así como no utilizar el reglamento para venganzas personales, como diciendo hecha la ley hecha la trampa.


Todos los amantes de este deporte queremos rectitud pero no injusticias, queremos un deporte limpio, pero con un reglamento funcional no solo teórico, ahora con la ayuda de la tecnología  se puede ser más justos, las maquinas no están programadas para engañar, asolapar o disgregar a este si o a este no, pero es el elemento humano quien falla quien, es ese lado oscuro del hombre buscando satisfacer intereses personales.


Debemos ser la voz unánime en este deseo, todos tenemos ese derecho, la rectitud puede ensombrecer o realzar al poder de la FIFA.

La FIFA  tiene el deber velar por una reglamentación justa para todos.