ADMIRACION ENTRE SOMBRAS DE RECTITUD
Por Sofía
Flores
Terminada
la etapa clasificatoria de los grupos es alentador y admirable percibir un
resurgimiento del futbol en naciones sin
mucha historia brillante en este deporte , acabamos de presenciar un futbol de equipo donde no hay una estrella
especial , en todo caso todos son estrellas , todos son importantes , una
formula muy opacada por la simpatía y el brillo de ciertos talentos muy
merecedores de este don , pero quitándole al futbol un ingrediente precioso del
trabajo en equipo como , coordinación y entendimiento entre todos los elementos,
a fin de conjugarlos en una sola fórmula para llegar a un resultado
satisfactorio , podemos idolatrar o admirar la cualidades innatas de un Messi ,
Mueller, Suarez o Neymar , pero ellos necesitan de los elementos sincronizados
que son el equipo en sí .
Entre estos
equipos podemos admirar la dirección
técnica de USA, Argelia, Costa Rica, hasta de Irán quien aunque no clasifico
también nos ha demostrado un valioso
juego de equipo , asimismo la clasificación ha permitido vislumbrar en las
demás selecciones campeonas de trayectoria, un aviso importante de innovar
continuamente sus cuadros con jugadores jóvenes en potencia y no esperanzarse
tanto en las estrellas algunas vigentes y otras dando lo último de si antes de
extinguirse, recordemos a Pele
participando en su primer mundial a los 17 años .
Una
clasificación en donde la tecnología hizo al fin su aporte para dar una mayor claridad a la jugadas polémicas,
pero si el fin de la FIFA también era ser
imparciales y justos, hay una gran problemática en ella, porque esto debería hacerse desde los cimientos de
sus propio reglamento, no pueden impartir justicia a ciertos casos, a los que generan escándalo,
o afectan algunos intereses, se es justo con todos o con nadie.
Se
aplica una severa sanción contra un jugador por morder a otro, esto es
sancionable por todos los ángulos, pero el precio de la sanción no puede servir
hipócritamente para demostrar una rectitud en ese punto, pero dejando innumerables
casos de injusticias bien tapadas silenciosamente.
Por
ejemplo los controles antidoping se hacen después de cada partido y si hubo
alguno o algunos jugadores con sustancias no permitidas, solo se le sanciona a estos,
pero el equipo contrario se perjudica y
allí queda, eso no les interesa a la FIFA. Esto
es injusto.
Un mal
arbitraje a vista y paciencia de la FIFA se pasa por alto durante todo el partido,
después posiblemente le sancionaran al árbitro,
pero en ese juego se cometió una serie de injusticias y no se busca rectificar
ni resarcir esa falta con el equipo perjudicado. Esto
es injusto.
En el
mundial Alemania 2006 Zidane en pleno partido derribo a un jugador
intencionalmente y fue retirado del campo , esto fue correcto ,pero no se buscó
para Zidane el ensañamiento hostil y la venganza de una sanción drástica a futuro, por el
contrario fue premiado como el mejor jugador del certamen, en cambio esta
actitud tan benévola se transforma con
Luis Suarez a quien si le ponen una serie de sanciones , lo más razonable
hubiera sido una tarjeta roja del árbitro o de lo contrario la suspensión del siguiente
partido y hasta una multa, pero los sentimientos fueron más allá. Esto
para cualquiera lo hace ver como algo personal de la FIFA o de ciertos
integrantes de la FIFA afectados por el retiro tan efímero del equipo italiano,
quedándoles solo la venganza.
Las
sanciones deben ser justas, razonables y oportunas, dejando la bilis en su
lugar, así como no utilizar el reglamento para venganzas personales, como
diciendo hecha la ley hecha la trampa.
Todos
los amantes de este deporte queremos rectitud pero no injusticias, queremos un
deporte limpio, pero con un reglamento funcional no solo teórico, ahora con la
ayuda de la tecnología se puede ser más
justos, las maquinas no están programadas para engañar, asolapar o disgregar a
este si o a este no, pero es el elemento humano quien falla quien, es ese lado
oscuro del hombre buscando satisfacer intereses personales.
Debemos
ser la voz unánime en este deseo, todos tenemos ese derecho, la rectitud puede
ensombrecer o realzar al poder de la FIFA.
La
FIFA tiene el deber velar por una reglamentación
justa para todos.