ENTRE
LO VIEJO Y LO NUEVO
Por
Sofía Flores
Un justo
ganador Alemania y un indigno
contrincante Argentina, fue el final del mundial Brasil 2014 sellando la vergüenza
sudamericana con un arbitraje plagado de brusquedad y sangre, en esta ocasión la
FIFA no ha manifestado ninguna sanción al árbitro, mucho menos un amonestación al equipo argentino, un
equipo que llego gracias a su buena estrella y no a su buen rendimiento, otros
equipos tuvieron más mérito para estar en la
final.
No
obstante el objetivo argentino de aguantar hasta los penales, (como se convirtió
en costumbre ante sus limitaciones), quedo truncado
en una sola jugada de alto valor futbolístico realizada por un joven aleman de 22 años
Goetz, dejando a los argentinos un mensaje claro y rotundo “Lo mejor de partido es ganarlo en la cancha y
no en un arco”.
Este
mundial nos deja una mancha de las viejas actitudes que dañan una contienda competitiva, sana y
justa, viejos conceptos sobre mantener
una fachada de historia futbolística la cual ya no existe como en el caso de
Brasil consiguiendo ahondar más el problema con la desilusión de sus propios jugadores
y los hinchas .
En este
contexto incluir también a una selección argentina haciéndola sobrevivir con la
esperanza de la consagración de un Messi quien pese a ser su tercer mundial su
desempeño no ha sido el mejor , a Cruyff
le basto un mundial el de Alemania 1974 para demostrarnos su calidad en un mágico juego de futbol total en equipo,
pero a Messi se le adjudica un Balón de Oro sin merecerlo dejando de lado a muchos jugadores como Müller,
Robben, Benzema, James Rodríguez entre otros, que bien pudieron haberlo ganado con justicia
, tal como en Sudáfrica 2010 lo gano Diego Forlán haciendo un trabajo impecable
en los tiros de larga distancia, vale
recordar su palabras al llegar a
Montevideo cuando la selección uruguaya en ese año recibió el homenaje de sus hinchas “ este premio fue gracias a mis compañeros” , fue un balón de oro bien merecido , en
contraste con la arrogancia y menosprecio de un Messi que no justifico estar a
la altura de ser el mejor jugador como lo han señalado.
Es hora
de innovar estos viejos pensamientos sobre la conveniencia en los logros
deportivos, así también como la equivocada idea de algunos seguir creyendo en
la madures del futbolista para rendir mejor, así como en el trabajo individual
de algunas estrellas, o la mano salvadora de algún entrenador por caro que sea.
La FIFA
en este mundial ha dejado un precedente
a nuestras futuras generaciones muy perjudicial, al no ser imparcial ni
razonable en sus actos.
Ante
ello podemos vislumbrar algo nuevo, una luz
de esperanza gracias al desempeño de jóvenes selecciones como Costa Rica, Colombia, Chile, Argelia, USA, Bélgica, Suiza quienes nos
demostraron un trabajo coordinado donde todos van hacia un objetivo común , así es el futbol un
deporte en equipo, donde todos son estrellas.
Un nuevo
horizonte lo están marcando nuestros jóvenes,
quienes serán los encargados en dirigir los destinos de este bello deporte, la
competitividad está marcada con los
rigores exigentes de una juventud en todo su esplendor, como lo hicieron en su
tiempo, Pele, Di Stefano, Cruyff, o Maradona, pero siempre acompañados de un
equipo que se identificó con ellos, en todos los casos ellos pudieron brillar
gracias al juego de todos sus compañeros, el buen futbolista juega y hace jugar.
Aboguemos
por un nuevo concepto del futbol no solo más moderno, más competitivo sino también justo, no convirtamos nuestras canchas en
coliseos de poder y brusquedad bien tolerados por la hipocresía de los árbitros
y dirigentes.
Nuestros jóvenes nos han dado muestras del
verdadero significado de equipo en este mundial, dejándonos encuentros de
alto nivel.
Las
viejas ideas están haciéndose a un lado,
porque lo nuevo está comenzando a florecer, en ello todos tenemos un reto, apoyar a
nuestra juventud por el bien del futuro futbolístico.