ROBERTO
CARCELEN
GRATITUD
Y HONOR
Por: Sofía Flores
Las
Olimpiadas de Invierno por lo general pasan desapercibidas en nuestro país,
conocido muy bien por su estrechez en conciencia, indiferencia, apatía y falta
de apoyo hacia todo lo concerniente a deporte.
Pero
nuestros compatriotas están allí, rompiendo limitaciones económicas, el sarcasmo, la mala intención, y la falta de
apoyo de un país donde mayor es el interés comercial hacia la vida mundana de
los futbolistas o sus escándalos, dejando al margen de toda notoriedad los
esfuerzos de estos peruanos que en silencio se la juegan por el Perú.
Las
ultimas olimpiadas de invierno en Rusia,
nos ha dejado el flamear de nuestra bandera en la fría ciudad de Sochi gracias
a la iniciativa valiente de un peruano Roberto Carcelén, quien no olvido sus raíces
para ser el primer peruano en darnos una representatividad desde el año 2010 en
las olimpiadas de invierno en Vancouver- Canadá acompañado de los hermanos Manfred
y Ornella Oettl Reyes nacidos en Alemania pero con madre peruana , convirtiéndose
en los primeros forjadores de una disciplina deportiva muy limitada en Perú,
pero lo más importante dejar la semilla para las nuevas generaciones.
Roberto
Carcelén bajo la modalidad de esquí de fondo cumplió su última jornada en Sochi
2014 pese a estar con una costilla fracturada recorriendo el tramo de 15 km. en
1:06:28.9 llegando en último lugar, pero el esquiador suizo ganador del recorrido lo
espero en la meta para felicitarlo.
Los
hermanos Manfred y Ornella Oettl Reyes de 20
y 22 años respectivamente con la
modalidad de Esquí alpino fueron las ultimas adiciones para las olimpiadas de
Vancouver en el 2010 , en aquella ocasión la demora por parte del comité olímpico
peruano genero controversias con los organizadores del evento, la razón como
era de esperarse la indiferencia de nuestras autoridades en identificar a
nuestros deportistas en el extranjero, quienes asumen directamente los gastos
de su preparación, ambos llegaron también a Sochi 2014 .
Bien
Sabemos el deporte en el Perú es un icono plasmado de indiferencia, aun
teniendo representatividad en el congreso a ex deportistas o nombrándolos en
diversos cargos directivos, en su mayoría estas personas prefieren no hacerse
problemas , a fin de seguir recibiendo la compensación monetaria motivo mucho más
importante que buscar una solución para
elevar el nivel de nuestro deporte.
Solo
voces como la de Leyla Chihuan se hicieron sentir cuando en medio de la
burocracia levanto su pedido de emergencia a nuestro deporte bajo el lema “un
deportista más un delincuente menos” una lucha donde deberíamos estar todos sin
mediar ideología política, unidad para conseguir resultados y no simplemente críticas
o buenas intenciones.
El
estado debe asumir esta responsabilidad no solamente recurrir a las dadivas de empresas privadas, cualquier inversión en el
deporte prepara y asegura un porvenir libre de peligros delincuenciales en
nuestros jóvenes, así como su salud, siguiendo ese viejo adagio, “vida sana en cuerpo sano”. Apoyemos el
deporte en toda su amplitud.
Asimismo
siempre elogiamos a nuestros compatriotas en el extranjero cuando ganan jugosos
contratos o medallas brillosas, pero nos olvidamos del brillo de aquellos peruanos que en silencio inician
un camino para otros a seguir con valentía, honor y amor al Perú.
Bridémosle
a Roberto Carcelén el homenaje de nuestra gratitud y admiración por su hermosa
tarea un legado perpetuo como las maravillosas cordilleras nevadas ansiosas de
ser un símbolo deportivo para el orgullo de nuestra nación.
