UNA MESA CASI SERVIDA
Por Sofía Flores
Dolor e
indignación son las expresiones de miles de hinchas brasileños luego de la
goleada inclemente a la cual fue sometida la escuadra carioca por el potente equipo alemán en cancha brasileña, 7
a 1 , un verdadero escándalo, dejando a
los organizadores del mundial 2014 fuera del alcance de la tan ansiada copa.
Para
muchos era casi seguro una victoria de Brasil, no podría ser de otra forma,
dueños de casa y organizadores del mundial 2014, aunque con una selección que
nunca llego a convencer pese a contar con el valioso aporte de Neymar o Thiago,
la interrogante solo era, ¿Cómo? ¿Cómo seguir con la racha de buena
suerte tal como fue con el aguerrido
Chile o con la pasiva Colombia? esta última protagonizo frente a Brasil, un partido deprimente en el
inicio y con un final más constante pero dejando muchas dudas.
Alemania
no es Chile ni Colombia, ellos terminaron su etapa clasificatoria siendo líderes
de su grupo, el grupo de la muerte, con Portugal, Ghana, USA y lo hicieron
jugando bien, la buena suerte no les cayó del cielo o de otra
dependencia, lucharon contra Argelia a quien ganaron en sobretiempo, lo
demostraron contra Francia aun con el juego brusco de estos, el equipo alemán
se gana su final con derecho.
Brasil
termino clasificándose en un grupo nada
peligroso, con los cuales no convenció
en superioridad tal para llamarse campeón mundial, posteriormente su pase de
octavos a cuartos fueron con equipos sudamericanos, Chile aun perdiendo por
penales demostró, convenció ser un gran equipo,
pero Brasil NO, frente a Colombia se vio un partido mediocre con una Colombia fácil
de vencer.
Para
muchos era fácil pronosticar una mesa servida para Brasil con miras a la gran
final y de allí al campeonato mundial, pero la pregunta era ¿Cómo? Frente a Alemania la cosa era distinta, la
desigualdad deportiva era inmensa, aun así
muchos pensaron ver un partido monótono al estilo Brasil /Colombia, pero esta mesa se quedó casi servida por una
razón fundamental, justicia.
No
hablamos de un Neymar u otra estrella ,
aun con ellas el final justo era para Alemania, pero nos queda un mensaje para
trabajar ahora para el buen futuro de este bello deporte en Sudamérica , el
trabajo en equipo , la formación de futbolistas
desde la niñez , dejando de lado, interés mezquinos , envidias o especulando las
ganancias monetarias personales.
Hasta
hoy este mundial nos está demostrando que los
mejores partidos los han realizado equipos sin muchas estrellas.
De nada
sirve un staff de alto nivel ni entrenadores carísimos si no se cambia la
actitud de todos, para priorizar una selección donde todos son la estrellas,
todos son importantes, todos son valiosos entre si y no como islas buscando el
protagonismo egoísta, vanidoso y arrogante.
Se dice “cuando
gana el equipo ganan los jugadores, cuando pierde en el entrenador”, esta frase es injusta porque ya se gane o se
pierda todos tienen su cuota de responsabilidad.
El
entrenador con capacidad e inteligencia,
puede hacer maravillas con un equipo pero hace falta, toma de conciencia, colaboración y apoyo por
parte no solo de los jugadores sino también
de todo el entorno deportivo.
Una mesa
servida pudo darnos un alegría pasajera e irreal pero no justa, honestamente aún
tenemos la oportunidad de gozar un campeonato
con jugadas dignas de ver y compartir con los fanáticos de este
maravilloso deporte que es el futbol.
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